domingo, 29 de diciembre de 2013

Rutinas como forma de vida

La rutina tiene su mala prensa,
pero cada vez que no duermes a mi lado
yo me cago en los días diferentes.

domingo, 15 de diciembre de 2013

La de tus días malos

Hay una niña odiosa de mirada triste y palabra escondida que vive en ti y que asoma cuando no la esperamos. Siempre, cuando menos bienvenida es.

Llega pisoteando tus sonrisas y emborronando las mías. Llega metiendo sus manos frías bajo mi camisa para encogerme la vida y ensuciarme el corazón.

La odio. La odio y me odio a mi por odiarla, porque ella eres tú en tus malos días. En los buenos días ni me acuerdo de su llanto, ni siquiera siento que existe.

Pero cuando aparece ella, tú desapareces. Y ese yo que soy cuando estoy contigo, con esa tú alejada de esa niña estúpida que llega en tus días malos, da un portazo y se pierde en la ciudad ansiando desaparecer también.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Qué hacer era lo de menos

Podíamos pasar el día follando,
Podíamos pasar el día escuchando música,
Podíamos pasar el día corriendo por la ciudad,
Podíamos pasar el día durmiendo,
Podíamos pasar el día viendo una película tras otra,
Podíamos pasar el día tumbados uno junto al otro,
Podíamos pasar el día haciendo el gilipollas,
Podíamos pasar el día yo acariándole el pelo mientras ella me abrazaba,
Podíamos pasar el día inventándonos nuestro mundo,
Podíamos pasar el día sin hacer nada o haciéndolo todo.

...pero juntos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

De gustos, colores y sabores

Me gusta madrugar los domingos, sólo para dar lugar al desayuno más largo de la semana.
No me gusta que se enfríe el café, y mucho menos que se caliente la cerveza.
Me gusta la música. Diría que "en general", pero ahí mentiría.
No me gusta el olvido, las despedidas, ni las puertas abiertas.
Me gusta la pizza.
No me gusta el sexo a oscuras.
Me gusta cruzar la calle con los semáforos en verde para los coches y en rojo para mí.
No me gusta que se me calen los zapatos cuando llueve.
Me gusta dormir desnudo después de follar.
No me gusta la prisa ni los malos modos.
Me gusta que me bailes desnuda.
No me gusta echar de menos a los que tengo cerca ni tener lejos a los que echo de menos.
Me gusta la comida de mamá.
No me gusta los 600 kilómetros que me separan de casa.
Me gusta que su ropa interior decore el suelo de mi habitación.
No me gusta mi trabajo cuando se convierte en trabajo.
Me gusta emborracharme y acordarme de ti.
No me gusta el llorar para mamar.
Me gusta esta ciudad, sus calles, su gentío, sus historias, su contigo.
No me gusta la religión ni los que se las dan de profetas.
Me gusta el olor a café, a tierra mojada, a chimenea encendida.
No me gusta eso del "libro electrónico" porque no huele a libro de verdad.

Me gustas tú.

martes, 19 de noviembre de 2013

Podrías ser perfecta, pero resulta que no te gusta la pizza

Podrías ser perfecta,
pero resulta que no te gusta la pizza,
que tienes pies y manos siempre fríos
y, además, prefieres la cerveza al vino.

Pero qué importa la perfección
si tu sonrisa tira de la mía,
si son preciosos nuestros besos
y, toda tú, resulta ser lo más hermoso que puedo encontrar
en este jodido mundo en el que hemos coincidido.

Para serte sincero, todo esto me acojona.
Quizás ahí esté la prueba de que es perfecto.
Y es que presiento que si no estoy contigo y tú no estás conmigo
corremos el riesgo de salir ahí afuera y volver a perdernos.

martes, 29 de octubre de 2013

Escuchando a Sabina

Escuchando a Sabina me acuerdo de ellas y me olvido de mí.

Yo también tuve mi Princesa, mi Magdalena y mi Barbi Superestar. Tuve a mis aves de paso y a alguna putita que aparecía de madrugada cobrando en canciones, que no en plata. Tuve un contigo.

Amor se llamaba el juego que aún sigue de moda en el boulevard de los sueños rotos. Yo soñador y roto y tan joven como viejo, consciente de que el amor muere, siempre aposté alto para lograr encontrar un amor que no muriese y sí matase. Y lo encontré y me mató. Entre  medias negras me mató y yo también maté.

Pero tuve mi "hotel, dulce hotel" con una rubia platino y en la 69 punto G era inevitable que lloviese sobre ti, sobre mí. Llovió sobre mojado y entre más de 100 mentiras bailamos como idiotas aquel rock&roll, nuestro rock&roll, el de los idiotas. Por entonces, a ti, a todas las tú que han pasado por mi vida y a mí nos sobraban los motivos. Así acabamos, cerrando por derribo.

Y apretó el frío y yo quise escribir la canción más hermosa del mundo. Y la escribí y la escribo y la continuaré escribiendo a cada minuto. Sin pluma, sin papel, sin teclas que aporrear. Sin mes de Abril. Sin más ruido.

jueves, 24 de octubre de 2013

Ella, él y sus monstruos

Ella le pidió que la librara de todos sus monstruos. A él no le quedó otra que acabar consigo mismo.

lunes, 14 de octubre de 2013

¡Que le jodan!

Empezar comiéndote la boca para acabar saboreando la vida. Y que le jodan a todo lo demás... ¡que le jodan!

martes, 8 de octubre de 2013

Princesa

Para ser princesa deberás alborotarte el pelo, ensuciarte las manos, decir lo que piensas, quitarte la ropa, bailar, reir, beber, follar, cantar, vivir...

domingo, 15 de septiembre de 2013

Amor

Quizás no entienda mucho del amor, pero sé que al verla moriré de ganas por comerle la boca y dejar las perdices para el resto del mundo.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Todo lo demás también

El olor a café recién hecho, el roce de sus pies con los míos, un buen vino. Romeo sin Julieta, manuales de psicología, las vista de la avenida desde aquella terraza. Sus locuras repentinas, mi falta de estabilidad, inventar las letras que forman su nombre, cuerpos desnudos en mi cama y braguitas decorando el suelo de mi habitación. Cuando volvías, cuando yo te esperaba. Dormir en el sofá, follar en la ducha, desayunar en la cama. Ganar al poker y perder a las mentiras. El té caliente, la fruta troceada o dos copas de vino vacías sobre la mesita de noche. Mi "¿Te conozco?", tu "¡Eres gilipollas!". Cuatro príncipes que salieron ranas, música a deshora y alcohol, más que alcohol. Buscarnos a escondidas, autoconvencerme a voces, desearte en silencio. Escribir para ti sin conocerte, que me leas sin saber quién soy, no encontrarnos más de una vez al año. Las velas apagadas, mi saliva en tu pecho y el sudor en mi espalda. De nuevo su escote y otra vez nuestra porción de sexo. Seiscientos kilómetros hasta casa, la chimenea encendida y la familia creciendo de dos en dos. Un adiós y otro más, quizás también tengan fecha de caducidad. Sigo bailando con las olas, aún retengo algún sueño húmedo, continúo guardándote en el mejor rincón... a ti y todo lo demás también

martes, 10 de septiembre de 2013

Cupido

En una realidad paralela, Cupido lleva pinturas de guerra, chaleco antibalas y dispara con ballesta a palomas en las plazas de las iglesias. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

No quedaban libros

No quedaban libros… gritaba la estantería rabiosa mientras el aburrimiento me abofeteaba. Ya no tenía nada con lo que combatirlo, puesto que la imaginación se me estaba muriendo poco a poco. Mi alma preparaba el luto.

No quedaban libros… y vimos a las vocales y a las consonantes, a los puntos y a las comas, hasta a los signos de exclamación, todos juntos manifestándose contra las "nuevas tecnologías" por una razón común. Querían volver a sentir la suavidad del papel y a la húmeda tinta en su piel.

No quedaban libros… pero ellos no los necesitaban. Se desnudan y prometían que con las yemas de sus dedos escribirían sus más bellas obras sobre sus cuerpos. Desde entonces, se les sigue llamando poetas.

sábado, 7 de septiembre de 2013

De Romeos y Julietas

Romeo llora en el portal rompiendo sus poemas mientras que Julieta sube el volumen a los Guns N' Roses y se suelta la melena.

sábado, 31 de agosto de 2013

La timidez de un tal vez

Porque resultó ser la única que conocía todas mis mierdas y aún así sonreía al mirarme.

Porque me equivoqué y le rompí el corazón, pero ella aprovechó sus tiritas para sanar mi mundo, pegar mi cuerpo a su cuerpo y abrazarme más fuerte.

Porque entendí por qué permanecía a su lado y decidí ser yo el que la invitara a cada unos de los cafés que le quedaban por tomarse frente a cualquier desconocido.

Porque cuando el "no" se encuentra con el "sí" siempre asoma tímido un "tal vez".

domingo, 11 de agosto de 2013

Agosto

La ciudad se encontraba a nuestros pies y mi conciencia a los suyos. El sol salía entre los tejados reflectándose en un sembrado de antenas que nos hacía de horizonte.
Se mezcló el olor rancio de la mañana con el sabor a ron que quedaba entre nuestros labios. Pero a la ciudad le faltaba playa y mi mundo patas arriba era lo que sobraba.

Círculo vicioso

Aprendimos a desvestir los cuerpos y a obviar los sentimientos, a escribir versos a arañazos y convencernos a base de orgasmos.

viernes, 9 de agosto de 2013

sábado, 3 de agosto de 2013

Por las camas de Madrid

Me di cuenta de lo que te quería cuando me sorprendí buscándote desesperadamente por todas las camas de Madrid y no te encontré en ninguna.

viernes, 26 de julio de 2013

Aunque fui yo, se me olvida

Yo cerré puertas, corté alas, borré todas las palabras dichas y puse contraseña a cada orgasmo que nos dimos. Pero, a veces, se me olvida.

miércoles, 24 de julio de 2013

Si me miras

Si me miras, verás un saco de huesos lleno de cicatrices y alcohol. Si te fijas, notarás como reluce entre tanto deshecho una espinita. ¡Mírala! está justo aquí, clavada en mi pecho. Una espinita hermosa y afilada de la que me he encariñado, y acaricio y beso y le hago el amor cada noche porque me recuerda a ti. Se agarra a  mi cuerpo como tu lo hiciste, me taladra la vida como tu lo hiciste. Mi hermosa espinita clavada en este saco de huesos que se acuerda de ti.

domingo, 21 de julio de 2013

Madrid

Madrid es una amante exigente
y todos los que llegamos nuevos nos partimos el hígado y los huevos para complacerla.

Madrid es una puta de de lujo
que se te presenta desnuda y con tacones, te ata a la cama y te reta para que le escribas poemas.

Madrid es una zorra traicionera
que te sirve tequila barato, te folla en cualquier sucio servicio y te revienta la cartera.

Madrid me la pone dura, me ablanda el corazón y me incita a quererla.

El despiste colectivo

No recuerdo cuándo dejé de escribir. Quizás fuese primavera. Sí, recuerdo el sentimiento cálido de las palabras y su vibrar en mis dedos. Tal vez fuese ayer. Tal vez dejé pasar las años desde entonces sin darme cuenta.

Olvidé las ganas, se congeló el sentimiento. Te escribía a ti, escribía a otras y, en ocasiones, me envalentonaba y le escribía a la nada. A veces con amor, a veces con arrogancia y a veces con odio y rabia. Pero me despisté y ya no te escribo a ti, ni tampoco a otras. Ahora ya, simplemente, no escribo nada.

Me despistaron las responsabilidades que por un momento se me antojaron eternas. Me despistó la corbata con su prefijo "don" ante mi nombre. Y yo inconsciente. Olvidé las zapatillas gastadas y los pantalones raídos, los puños cerrados, el argumento en el cielo y las ideas efervescentes. ¿En qué puto momento me despisté?

Me despisté igual que muchos otros. Igual que se despista el que sube volumen para ensordecer sus oídos y así obviar el grito de la ciudad. Igual que quiere despistar el cabrón desalmado a la puta camuflada que se deja despistar. O como los que, buscando consuelo, se crean Dioses a los que rezar, esos sería en clase de ciencias donde se pudieron despistar.

Está también el que ni lee el periódico, ni ve el telediario para, orgullosamente, ni sentirse despistado ni saber lo que ocurre en el sucio país en el que está. Sumando, el despiste va a más. Políticos que, a consciencia, despistan al pueblo y empresarios que, a base de triquiñuelas, se llenan los bolsillos cada vez más, mientras los muy cabrones se despistan mirando hacia otro lugar.

Y la justicia, yo me pregunto ¿dónde queda? Porque me parece despistada, sorda, muda, jodida y ciega.