Si me miras, verás un saco de huesos lleno de cicatrices y
alcohol. Si te fijas, notarás como reluce entre tanto deshecho una espinita. ¡Mírala! está justo aquí, clavada en mi pecho. Una espinita hermosa y afilada de la que me he encariñado,
y acaricio y beso y le hago el amor cada noche porque me recuerda a ti. Se agarra a mi cuerpo como tu lo hiciste, me taladra la vida
como tu lo hiciste. Mi hermosa espinita clavada en este saco de huesos que se
acuerda de ti.
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