Hoy me acuesto con gana de quererte un rato. Hoy, además de quererte de la misma forma de siempre, estoy en la cama y necesito quererte más, quererte fuertemente. Tú me entiendes.
No logro ver más allá de cada una de las curvas que forman tu cuerpo desnudo, de tu boca entreabierta con la respiración acelerada y tus piernas simulando un cinturón en mi cadera. Y tu cadera, marcando el ritmo... ¡Joder! sin que estés aquí, te aseguro que siento tu cadera.
Me gustas cuando llevas el pelo alborotado, te queda increiblemente bien así, con el amor recién hecho. Me gustas cuando bailas desnuda por la habitación, porque es cuando mi mundo toma sentido y todo lo demás puede irse a tomar por culo. Me gustas a tientas y a contraluz, en la intimidad y entre el trajín de la ciudad. Me gustas.
Apareciste arreglándome el 2013 y, de paso, has arreglado el resto de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario