Yo contigo quiero dormir
una siesta que dure, como poco, media vida. Quiero una siesta de sofá
con el tocadiscos, de fondo, sonando y girando como sonaría y giraría
el mundo que se ve desde las ventanas de nuestro salón. Y nosotros
sin darnos cuenta, nadando en nuestra siesta, disfrutando de esa
media vida, del resto de la vida.
Yo contigo quiero una
siesta, no un sueño de cama y de noche. Quiero una siesta porque es
donde más se disfruta el dormir, porque es donde se concentran los
sueños en un único momento y no existen las pesadillas. Pero sí
existe el sexo de antes y el café de después. Y, entre medio,
nuestra siesta desnuda de pesadillas donde se hacen un nudo tu
cuerpo y mi cuerpo, desnudos también. Y girando, ahí fuera, al son del
tocadiscos, el mundo y la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario