miércoles, 30 de julio de 2014

Te propongo un trato

Te propongo un trato.

Simplemente tienes que colocarte tu mejor sonrisa y darme la mano al pasear, todo lo demás ya vendrá solo.

Olerá a sexo, a café recién hecho y a pan tostado cada uno de nuestros domingos.
Dará igual la calle y dará igual la ciudad, porque ya no seremos tú y yo, seremos nosotros y eso no habrá kilómetro que lo cambie.
Nos olvidaremos de las margaritas y le dejaremos los pétalos crecer. Que se luzcan, que nosotros no necesitamos que nos confirmen lo mucho que nos queremos.
Me he prometido ingeniármelas para que el botón de tus carcajadas esté siempre en posición de encendido. Así pondré tu risa como banda sonora de mis días y podré olvidarme de los discos de vinilo y del tocadiscos.
Cómeme la boca y la vida, y yo tendré mil motivos para aporrear esa vieja Olivetti que encontré en casa y a la que le tengo tanto miedo.
Que yo no sé correr y a ti te cuesta andar con tacones, pero juntos viajamos y volamos sin que nos haga falta aviones ni aeropuertos.

Te propongo un trato.

Vente conmigo a vivir. Sabes que no me refiero a compartir la casa porque eso se nos puede quedar corto, voy más allá. Tú me entiendes. Vivir en la amplitud de todos sus significados.

Ese es el trato.

viernes, 25 de julio de 2014

1

Ocupas el número 1 en una lista donde no hay número 2, ni 3, ni... ¡Imagínate!

Eres una princesa despeinada, con medias rotas y las uñas mal pintadas. Tu corona se comercializa en alguna tienda del Grupo Inditex y tu vestido está salpicado de flores de colores.

¡Qué princesa más curiosa eres!

Tú no eres una poesía estructurada, eres una melodía improvisada, eres cerveza fría para cualquier tarde de verano, eres alegría para la piel y palmaditas en el corazón.